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Mudarse: 7 consejos para hacer de esta experiencia, un momento no tan caótico.
Por Guru en Noviembre del 2018 en Buenos Hábitos

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Después del duelo y de la pérdida del trabajo, según las investigaciones, la mudanza sería una de las situaciones más estresantes de la vida. ¿Te parece que exageramos? No lo creas… Algunos psicólogos consideran que este acontecimiento puede incluso conducir a la depresión. Una estadística realizada en el año 2016, confirmó que el 75% de las personas consultadas, reconocieron haber transitado por momentos de nervios y angustia en ocasión de una mudanza.

Etapas de vida.

Según el psicoanalista Alberto Eiguer, nuestro lugar de vida es como un “envase” que nos protege, refleja nuestro “yo” y los diferentes momentos de nuestra existencia. Los jóvenes adultos dejan la casa familiar para volar con sus propias alas, crecen y se instalan de a dos, se convierten en padres o lo hacen porque progresan profesionalmente y económicamente.

Es así como mudarse, implica el fin de una etapa de la vida y el comienzo de otra nueva. Es la oportunidad que tenemos de redefinirnos como personas, renovarnos y ponernos a prueba frente a un nuevo desafío. También, es momento para descartar ropa que ya no usamos, objetos inútiles, regalos de los ex…

Pero después de los 50 años, mudarse tal vez se deba a una elección forzada, a las consecuencias de un divorcio o de un largo período de inactividad laboral.

La Dra. Genovena Demange, explica que cuando los hijos dejan la casa de sus padres, es común que las personas transiten el duelo del “nido vacío” y elijan mudarse a un departamento o casa más pequeños. El malestar que acompaña este cambio es provocado por las expectativas que tenemos sobre nosotros mismos.

Forzosamente, en este momento de cambios, nos planteamos cosas sobre nuestra existencia “¿Quién soy?”, ¿”Qué he logrado en mi vida”?, ¿”Estoy satisfecho conmigo mismo?”

Inconscientemente, nos remonta al momento en que nosotros mismos dejamos nuestra casa familiar y los momentos de las separaciones, dejan marcas.

Lucía cuenta su experiencia: “Cuando salí de la oficina del escribano, después de haber vendido mi departamento, estaba en un estado de angustia incomprensible. A pesar de que me mudaba al departamento de mis sueños (más grande, luminoso, con balcón…) Me pregunté: “¿Qué hice? ¡Devuélvanme mi casa!”

Al parecer, las mujeres sufrimos más estos cambios y el cansancio que sentimos, tiene que ver más con lo emocional, que con lo físico.

Pero, más allá de las angustias que provocan todos los cambios, mudarse implica un esfuerzo físico de varios días y casi de manera inevitable se genera un desorden que aumenta nuestro estrés.





¿Te gustaría recibir algunos consejos para hacer de esta experiencia, un momento no tan caótico?

Estas 7 sugerencias valen mucho. ¡Toma nota!

1) Clasificación.

Una vez que llegamos a nuestra nueva vivienda, las cajas comienzan a acumularse y a apilarse en la entrada. Para que todos los que participan en la mudanza sepan qué hacer, es preferible escribir sobre las cajas o adherir una nota que indique, más que el contenido de la caja, la habitación a la que debe ir. Si tienes más tiempo, es mejor poner un adhesivo de distinto color en la puerta de cada habitación y otra del mismo color en las cajas que tienen ese destino.

También puedes enumerar las cajas y hacer una lista de lo que hay en cada una.

2) Elección.

Empezar con esta tarea con tiempo, es una manera concreta de aliviar el estrés. Enfrentarse a objetos personales que hace mucho tiempo no vemos, es adentrarse en nuestro pasado. ¿Es necesario guardar todo? ¿Cuánto podemos o debemos descartar? Son preguntas inevitables. Revolver objetos guardados hará aparecer recuerdos y es necesario darse tiempo para procesar las emociones que van surgiendo.

Debemos ser positivos: separarse de ciertos objetos puede tener una función terapéutica saludable.

3) Tomar en cuenta el volumen.

Si llamas a profesionales para hacer la mudanza, toma en cuenta la cantidad de cosas que vas a desplazar para que ellos sepan qué tipo de vehículo necesitas. Si haces la mudanza por tus propios medios y cuentas con un determinado vehículo para el traslado, calcula con anticipación cuántos viajes necesitarás hacer para mudar todo y de esa manera tener presentes los tiempos que destinarás a esto.

4) Elegir la fecha.

En algunos edificios de departamentos, existen ciertas reglas en cuanto a días y horarios para las mudanzas. Es importante estar informado sobre esto.

Las empresas de transporte también muchas veces cuentan con tarifas especiales dependiendo del día del mes.

5) Anticipar los cambios de domicilio.

Esto también supone un estrés adicional al cambio y al movimiento de objetos, porque nadie quiere que su correspondencia se pierda o no llegue a tiempo. ¡Generaría más caos! Muchos de estos cambios pueden hacerse por Internet o telefónicamente.

¡Y no olvides avisar a familiares y amigos!

6) Ponerse en contacto con los vecinos.

Esto implica avisarles a los antiguos y a los nuevos. Es mejor anticipar el desorden unos días antes, para que todos estén advertidos. Incluso algunos pueden colaborar, quedándose con cosas que vas a descartar y además, es una buena manera de presentarse.

7) Prever un lugar para el camión de mudanzas.

Todo puede estar muy bien organizado, pero si al momento de llegar a tu nueva casa, el camión que transporta tus pertenencias no tiene dónde estacionar, estás en problemas.

Es importante tomar en cuenta este detalle para que no haya sorpresas.

¿Qué pasa con los niños?

Paciencia. Los cambios que resultan estresantes para los adultos, también pueden serlo para los niños. Es importante hablarles de lo que va a suceder, prepararlos, organizar sus pertenencias junto a ellos e incluso, de ser posible, llevarlos a conocer cuál será su nueva casa o al menos, el nuevo barrio.

Es posible que surjan sentimientos de pérdida, confusión, tristeza y depresión. Un cambio de casa muchas veces también implica un cambio de escuela y esto puede resultar demasiado para los más chicos.

Hablemos con ellos de lo que va a suceder y resaltemos los cambios positivos que supone mudarse.

Los cambios siempre provocan vértigo y hasta un poco de miedo. Lo nuevo implica dar vuelta la página en la historia de vida y eso moviliza.

Está claro que no es lo mismo mudarse debido a un divorcio que hacerlo porque después de la llegada de un bebé, necesitamos más espacio; pero debemos ver que los cambios siempre son un comienzo y sobre todo, la oportunidad de empezar algo nuevo.

¡Comparte y cuenta tu experiencia!





Los consejos de Saludable.Guru son sólo para fines informativos y educativos. Saludable.Guru no es un sustituto de consejos médicos profesionales, de diagnósticos o de tratamientos. Siempre consulta a tu médico ante cualquier duda que puedas tener sobre una condición médica.

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