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Así luce el niño fumador luego de 8 años de tratamiento

En el año 2010, la historia de Ardi Rizal sorprendió, conmovió e indignó a todo el mundo, porque este pequeño indonesio de tan sólo 2 años, fumaba 40 cigarrillos al día y ponía su salud en peligro de manera alarmante. Ardi tenía terribles berrinches, si no recibía su dosis diaria de cigarrillos, su familia estaba desesperada y no sabía cómo ayudarlo.

Pero el problema comenzó a ser una situación de Estado, porque el gobierno indonesio veía cómo la imagen del país se veía afectada por la mala publicidad que representaba para ellos un niño de tan corta edad, fumando un cigarrillo tras otro. De modo que fueron ellos mismos quienes se ocuparon de enviar al pequeño Ardi a una clínica de desintoxicación para que lo ayudaran a superar esta adicción a la nicotina que tarde o temprano iba a terminar con su joven vida. Y así fue, Ardi logró dejar este mal hábito gracias a las terapias, y particularmente a las terapias de juego, a cargo del Dr. Kak Seto.

Saltar de la sartén al fuego.

Pero si bien las terapias dieron resultado y el pequeño Ardi pudo librarse del tabaquismo a los 8 años, adoptó otra adicción igual de nociva para su salud: se volvió adicto a la comida chatarra.

Fue así como alcanzó un sobrepeso preocupante que tenía desconcertada a su familia y que vio cómo la alegría de recuperar la salud de Ardi sólo duraba un breve tiempo, porque ahora estaba ganando cada vez más peso.

Y entonces llegó el momento de la intervención de un nutricionista que verificó que el peso de Ardi, estaba por encima de la media normal para su edad. Con 5 años, pesaba 24kg, cuando el peso ideal para un niño de su edad, se ubica entre 17 y 19kg.

Sólo se alimentaba de comidas grasas y bebía más de 1 litro de leche al día. Al igual que cuando le negaban el cigarrillo, Ardi se golpeaba la cabeza contra la pared si no recibía las dosis de comida que su adicción le exigía. ¡Una verdadera locura! Debía seguir una dieta a base de frutas y verduras en pequeñas porciones, pero el pequeño se había hecho dependiente de la comida chatarra.

El Dr. Nawawi, pediatra, se ocupó especialmente del caso de Ardi Rizal y dijo que el aumento de peso era esperable, y que se puede explicar de manera científica. La nicotina puede alterar el sistema endocrino y provocar resistencia a la insulina. La sangre no puede detener la glucosa proveniente de los alimentos. Esto termina por generar más y más aumento de peso.

Pero su familia no se resignó, y poco a poco el tratamiento empezó a dar resultados. Hoy Ardi tiene 9 años y es un niño feliz y sano que pudo superar sus adicciones y recuperar su salud. Su vida se compone de su familia, la escuela y los amigos, como debería ser en todos los niños.

Afortunadamente recibió la ayuda y el apoyo de los adultos que lo quieren y que quieren lo mejor para él. No fue fácil, pero ahora vive una vida normal y feliz.

¡Increíble historia!

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